martes, 1 de mayo de 2012

11. El engaño

Había una barca abandonada en un muelle allí cabían todas, pero como no habían remos se tuvieron que mover con el poder de Patricia moviendo el agua. Al final llegaron a la isla esa isla era mucho peor que el bosque. Estaban aterroriza das porque se escuchaban voces que pedían ayuda. Entonces se encontraron con cuatro niñas que parecían encantadoras. Y les dijeron:- Hola ¿necesitais algo?
- No tranquilas.
- Como que no, necesitabamos  ver al mal.
Entonces Rouse se acercó y les dijo en voz baja:
- No hay que fiarse.
- Pero que dices.
- Me suenan de haberlas visto en algún lugar.
- Pero si son encantadoras.
Se giraron y dijeron:
- Sabéis donde está.
- Mmmmmm.... sí. Seguid nos.
Rouse no las miró bien y cuando estaban de camino se le ocurrió ver su aura. Era negro, más negro que el petróleo. Dijo chillando:
- No os fiéis. Son ellas el mal están camufladas. Su aura es más negra que el petróleo.
- Pero que dices.
Se fijo bien y vio una niñas horrorosas y muy malvadas.
- Son malas, pero no lo veis.
- Pero que dices si son una ricura.
Entonces Rouse pensó que tenían algún hechizo a su alrededor, para poderse camuflar en niñas monas pero gracias a su visión  Rouse no calló en la trampa.


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